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Agosto 31, 2006

Los problemas de fondo de la educación chilenal

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Un antecedente interesante. Hasta ahora y desde que se inició la democracia, los estudiantes se manifestaron año tras año por una demanda muy específica: la falta de financiamiento para los estudios superiores. Por su parte, los escolares sólo se habían movilizado por el pase escolar (el año 2001), en una protesta que tuvo mucho más de rebelión frente a la injusticia y la transparencia, que el costo y la administración que cuestionaban. Lo sorprendente es que, cuando tras largo esfuerzo desaparecieron o se debilitaron los argumentos para estas demandas (este año empezó a operar el nuevo sistema de crédito y por primera vez, becas y créditos se asignaron antes de que empezaran las clases), irrumpió este potente malestar estudiantil que finalmente se concretó en una nueva demanda : la calidad de la educación. Los estudiantes fueron expandiendo sus planteamientos desde el cobro de la PSU y la gratuidad del transporte, hasta la revisión de la jornada escolar completa y el cambio de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza. Lo que en definitiva están expresando los jóvenes es un malestar que, por una parte tiene que ver con la desigualdad de oportunidades y, por otra, con la sensación de que lo que están estudiando en el liceo no les interesa, ni les sirve.

Chile está viviendo una etapa caracterizada por la masificación de la educación,una profunda transformación en la cultura de los estudiantes y el i mpacto de la globalización y las nuevas tecnologías en la educación.

La masificación significa que hoy están en el sistema escolar la inmensa mayoría de los niños, niñas y jóvenes. Están los que nunca estuvieron: los niños de las etnias, los niños con problemas de aprendizaje, los más pobres, etc. La educación secundaria y también la educación superior dejó de ser para una elite. Los liceos tradicionales eran de mejor calidad porque atendían a una población escolar pequeña (una elite de clase media y trabajadores industriales), la mayoría de los jóvenes chilenos no llegaba a la educación secundaria. Piénsese que entre 1995 y 2005 la matrícula de media ha aumentado desde 688.440 a 1.029 366. Sólo en los últimos 5 años aumentó en 200 mil estudiantes. Este aumento es particularmente significativo en los sectores rurales: hace 15 años, apenas la mitad de los jóvenes iba a un liceo. Hoy van 84 de cada 100 (el promedio de cobertura es 93%). Por su parte, la tasa de abandono en la enseñanza media era de 7.4% en 1990 y ha disminuido a 4,5% en el 2004. En 1990 sólo un 16 % de los jóvenes accedía a la educación superior, en el 2006, 40 de cada 100.

La masificación sin duda afecta la calidad. Los docentes también se masificaron y proliferaron las escuelas de formación de profesores. Chile no cuenta aún con recursos humanos suficientes y bien formados para asumir el desafío que le plantea la masificación. Los colegios que atienden a los sectores más pobres no logran encontrar profesores de matemáticas, de ciencias, de física, de inglés. Con frecuencia deben conseguir autorización del Ministerio para tener como docentes a estudiantes o a profesionales de otras áreas (ingenieros de ejecución, traductores). Los mejores profesores van a los colegios que pueden pagar más.

La masificación de los profesores ha significado también que éstos han tenido una mala formación inicial. Para atender la demanda derivada de la escasez de docentes proliferaron las escuelas de formación inicial , muchas de dudosa calidad y los programas de titulación de dos años, lo cual hace que sus competencias sean muy débiles para enfrentar una tarea cada vez más difícil, debido a la heterogeneidad de alumnos y los cambios culturales. Es decir, la mayoría de los profesores de los últimos 20 años no han recibido una preparación adecuada, muchas veces no dominan los contenidos de lo que deben enseñar y además, no tienen recursos para motivar a alumnos del siglo XX I

Por otra parte, la globalización , la sociedad del conocimiento y el avance de las nuevas tecnologías plantean demandas inéditas a los docentes: lo que hicieron por siglos y siglos que es transmitir el conocimiento de generación en generación, ya no sirve. Hay más conocimiento fuera que dentro de la escuela. Los jóvenes se manejan con códigos distintos, están familiarizados con las innovaciones, forman parte de una cultura en que la imagen y la rapidez de los cambios tiene un peso muy grande . Los docentes en cambio siguen enseñando como les enseñaron a ellos, centrados más en lo que enseñan que en promover los aprendizajes de sus estudiantes; en los contenidos, en vez de desarrollar destrezas y habilidades. Añádase a ésto que en los sectores más pobres, predomina una percepción pesimista respecto de las posibilidades de aprender de sus alumnos, culpando al medio social y a las familias, de los resultados que ellos no logran obtener con sus estudiantes. Se trata de un verdadero cambio cultural que el mundo de los docentes no ha sido aún capaz de hacerlo.. Todo esto genera frustración en los maestros y desinterés de los estudiantes.

La reforma educacional ha impulsado: un nuevo currículum; jornada escolar completa (que no sólo significa más horas de clases sino el fin de los turnos y las jornadas de la mitad de los niños en la tarde), mejoras en condiciones laborales de los docentes (hoy los docentes están en un nivel similar de ingresos respecto de otros profesionales), nueva infraestructura y equipamiento (se ha invertido más de 10 veces lo que se hacía antes de la democracia), sistema de evaluación de aprendizajes y profesores, ha impulsado programas ministeriales de apoyo a sectores más pobres (P900, Mece rural, Mece Media, Montegrande, escuelas críticas), entre otros . Ha triplicado la inversión pública en educación. Hoy hay condiciones mucho más dignas en la mayoría de los establecimientos y un piso básico para un trabajo adecuado de docentes y estudiantes. Eso significa que no sólo hemos avanzado en cobertura, sino también en calidad de los procesos básicos para mejorar aprendizajes. La mejor comprobación es la misma forma en que los jóvenes han expresado expectativas mucho más altas que generaciones que les precedieron, visión crítica y una mirada respecto de la sociedad.

Con todo, esta inversión no ha logrado revertir la inequidad del sistema ni está impactando en la calidad de la educación. Aún cuando no hay antecedentes reales para sostener que se ha agrandado la brecha (es un lugar común repetirlo), tampoco es posible sostener que se ha reducido. La razón es evidente: triplicar la inversión pública ha significado que – a pesar del esfuerzo para el país- la subvención por alumno ha llegado sólo a poco más de 30 mil pesos mensuales versus 50 o 60 mil de muchos particular subvencionados (con financiamiento compartido), 180 mil o 200 mil de los particular pagados. No obstante, hay un fenómeno de movilidad social que se está produciendo y que debiera expresarse en mejoras de calidad en el próximo tiempo: 70% de los jóvenes que ingresan a la educación superior son primera generación de su familia en hacerlo; mientras más de la mitad de los padres de los niños de 4º básico no tienen escolaridad completa y el promedio de escolaridad de los chilenos es menos de nueve años, los jóvenes entre 19 y 25 años tienen 11 años y los que están actualmente en el colegio tendrán 14 o 15 años de estudios.


El sector municipal es el más afectado con esta situación. Acarrea con una triple discriminación: recibe a los estudiantes más pobres sin seleccionarlos; tienen menos recursos porque no pueden cobrar financiamiento compartido; y tienen costos más altos, porque las remuneraciones se les encarecen en un 30% por pagos de bienios y asignación de perfeccionamiento como consecuencia del Estatuto Docente. Además, muchos docentes en edad de jubilar no lo hacen porque sus pensiones serán miserables (problema que afecta a trabajadores del sector público que en los ochenta se cambiaron a las AFP). El sector particular subvencionado sostiene que ellos tienen costos de inversión en infraestructura que el sector municipal no tiene.

El otro factor que está afectando a la educación municipal, es la pérdida de matrícula que se ha producido en los últimos 6 años (a pesar de la expansión de la matrícula e nivel nacional). Esto ha hecho que el costo por alumno se ha ido encareciendo para los Municipios. Las causas de este fenómeno que- desgraciadamente no fue percibido en sus consecuencias en medio del proceso de implementación de la Jornada Escolar Completa- están en que tal como funciona el sistema, se mantiene la competencia como factor fundamental para mejorar calidad, sobre la base de un mercado que funciona sin ninguna regulación para impedir, por ejemplo, que el Estado entregue subsidios para crear colegios en territorios donde los niños abandonarán colegios financiados por el Estado para trasladarse a los nuevos (también financiados por el Estado), terminando todos ellos sin llenar sus vacantes y en consecuencia con ingresos reducidos. Un colegio con 30 mil pesos por alumno, necesita alrededor de 1000 alumnos para financiarse razonablemente en sus costos básicos. Con 500 alumnos, simplemente no hay ninguna posibilidad de invertir en calidad. Esto significa que los colegios que no tienen financiamiento compartido no tienen recursos para invertir en calidad (por ejemplo, ofrecer talleres en vez de más de lo mismo en las horas de JEC, o mantener bien los baños, o tener profesores con horas fuera de aula para preparar sus clases o atender personalizadamente a sus estudiantes, o aplicar pruebas externas, o tener banda ancha y mantener insumos para equipamiento computacional, etc.) . Este problema va a ser mayor porque este año se detiene la curva de crecimiento demográfico para iniciar su descenso (ya hay menos niños en los cursos iniciales).


La protesta juvenil ha significado reponer la prioridad en educación (que tuvo durante Frei Ruiz Tagle) y es una oportunidad para abordar los problemas pendientes y construir un nuevo consenso para los próximos años. Pero no nos engañemos: poner a la educación como prioridad significa poner más recursos para la educación, especialmente en los sectores más pobres. (La subvención está prácticamente igual desde el año 2000)

Una iniciativa para abordar esta situación está en marcha. La Presidenta instó al Congreso Nacional (el 21 de mayo) a aprobar la ley de subvención preferencial. Es importante sacar este proyecto para abordar la inequidad actual. La subvención preferencial se postergó con la crisis económica de comienzos de la década (fue el único compromiso del Presidente que Lagos que no se cumplió). Hoy las condiciones son otras, además la jornada escolar completa está concluyendo y liberará recursos que se pueden usar para generar mejores competencias en nuestros colegios.


Por otra parte, el Consejo Asesor Presidencial está abordando modificaciones a la LOCE. Desgraciadamente la discusión está demasiado abierta y no se sabe qué orientación quiere dar el gobierno. Este es un tema donde hay una profunda división entre los que creen que los problemas derivan de lo que consideran una “ mercantilización de la educación” y manifiestan grandes prejuicios sobre la educación privada, demandando más intervención estatal, más apoyo a la educación pública municipal y menos al sector privado- y, los que piensan que los problemas se resuelven con más libertad, más competencia y menos intervención del estado, bajo el prejuicio de que la educación pública es mala y la privada es buena. Las diferencias se refugian en el debate acerca de qué es prioritario: el derecho a la educación o la libertad de enseñanza. Ambos están en la Constitución. El Ministerio de Educación debiera orientar esa discusión y definir cómo se resguardarán ambos criterios. Especialmente importante es clarificar qué se entenderá por “derecho a una educación de calidad” porque de de lo contrario se corre el riesgo de entregar al poder judicial las decisiones sobre la educación en un escenario que será siempre de desconfianza y confrontación.

Sin embargo, en esta etapa, cuando Chile está en un nivel que no tiene ningún país en América Latina, aunque cambiemos todas las leyes, la calidad no va a producirse si no se generan competencias al interior de las escuelas. Toda la investigación, en Chile y en el mundo, apunta en el mismo sentido. Aquellas escuelas que tienen éxito (“escuelas efectivas”) son las que :
 tienen altas expectativas sobre sus alumnos
 todas sus acciones tienen foco en los aprendizajes
 tienen una clara visión de dónde quieren llegar (liderazgo)
 hay una buena organización de la enseñanza (planificación y reflexión pedagógica, trabajo en equipo)
 alta estructuración de las clases logrando motivar a los estudiantes
 buen uso del tiempo e implementación curricular
 realizan una evaluación permanente centrada los aprendizaje
 se preocupan de atender la diversidad de alumnos

Esto significa que es necesario hacer el mayor esfuerzo para dar señales muy claras a las escuelas, los docentes , los directivos sobre qué se espera de ellos.La construcción de estándares para distintos sectores de aprendizaje se inició el 2002. ¿Qué avances hay? Urge alinear a la formación docente y a la supervisión en torno a indicaciones que en países que han tenido experiencias exitosas como Gran Bretaña y Cuba , son muy detalladas y explícitas.

Por otra parte, para desarrollar competencias internas en los establecimientos es imprescindible que en todos los establecimientos educacionales haya espacio de tiempo para la reflexión pedagógica y el trabajo colaborativo de los maestros. Así mismo, es importante diseminar prácticas exitosas y orientar los textos hacia una pedagogía mucho más guiada, que permita masificar buenas clases.

En todo caso, no nos engañemos, bajo cualquier sistema, centralizado o descentralizado, público o privado, si los profesores no tienen tiempo para preparar sus clases, si no tienen una buena formación inicial, si siguen haciendo clases como les enseñaron a ellos, si no dominan los contenidos que deben enseñar, si los estudiantes no pueden tener acceso a banda ancha, si no tienen oportunidades de talleres de música, arte y actividades deportivas en las horas de la JEC que sean interesantes para ellos, se perderá tiempo y dinero. La evidencia muestra que debe haber exigencia y acompañamiento – tal como se hizo en las experiencias exitosas de P900, Montegrande y escuelas críticas (entre otras)- para cambiar prácticas pedagógicas y de gestión que impacten en el aula , motivando a los alumnos para lograr buenos aprendizajes. (ver Michel Fullan, Dagmar Racynski, Murillo, etc )

Publicado por mariana, 07:13 PM | Comments (0)

Consulta a los padres. Escuelas Municipales de Conchalí

Ahora que se dio a conocer la encuesta del CEP que recoge la opinión pública sobre temas de educación, me parece importante difundir los resultados de una consulta que se realizó a los padres que asisteieron a las reuniones de apoderados de 1ºs básicos, 4ºs básicos y 2ºs medios en noviemre y diciembre del 2005 y marzo del 2006 . Uno de los aspectos más interesante que recogió esta consulta es la alta opinión de los padres respecto de los profesores de sus hijos, evaluados con más de un 6 (del 1 al 7) . El 51% de llos padres señala que la escuela de su hijo es buena y un 20% la califica de excelente. ¿Habrá cambiado mucho la percepción después de las movilizaciones estudiantiles? Quién sabe. No es mucha la variación de la´nota entre el 2003 y el 2006 en la encuesta del CEP (baja un 0,3%). Lo curioso es que las personas que llevan a sus hijos a las escuelas municipales, como en el caso de Concahalí, no se ven tan descontentas como la elite que es tan crñítica de nuestra educación. ¿Cuál será la explicación? veamos los datos que nos arroja esta consulta.

La consulta fue diseñada por un equipo profesional de UNICEF con el aporte de directivos de los establecimientos de la comuna y profesionales de la Corporación Municipal y aplicada a 1.296 padres (un 55% del total de 68 cursos de 19 establñecimientos)
La consulta fue aplicada y tabulada por personal de la Corporación, UNICEF y voluntarios (estudiantes universitarios).
Datos relevantes:
 La consulta, respondida en reuniones de apoderados, fue contestada en su gran mayoría por las madres (78%). Sólo un 6% de padres.
 El 60% de los apoderados declara que el niño/a vive con ambos padres. Sólo el 5% sólo con la madres y sólo el 2% sólo con el padre.
 Sólo el 53% declara que sus hijos toman desayuno todas las mañanas. Un porcentaje cerca del 30% señalan que no saben o que no toman desayuno en las casas.
 En un 30% de los hogares hay computador; pero sólo un 7% con acceso a Internet
 La inmensa mayoría de los apoderados aspira a que su hijo/a continúe estudios superiores; cerca de un 70% que vaya a la universidad; cerca de un 20% que siga una carrera técnica o profesional.Esta s expectativas están muy lejos de la realidad de las escuelas municipales de Conchalí. Sólo 73 estudiantes alcanzaron el promedio en la PSU para poder postular a la universidad (2005).
 El 60% de los apoderados señala que el valor más importante que quiere que la educación transmita a sus hijos/as es la responsabilidad, seguido muy lejos por el respeto a los demás, la disciplina y la confianza en sí mismos (38%, 37%,36%)
 Más del 60% de los apoderados de básica y el 40% de media eligieron la escuela por su cercanía. El tema de la gratuidad tiene poco peso en la elección (poco más del 20% en básica) Los establecimientos de media son elegidos por su prestigio (más del 40%) y por su disciplina(más del 30%)
 Respecto de las condiciones ambientales, sólo los baños obtienen una nota menor a 4,5. También hay una mala evaluación del barrio.Lo mejor evaluado son las salas de clases. Sobre un 5 obtiene también la alimentación.
 En relación a los aspectos pedagógicos, los apoderados ponderan con una alta nota (sobre 5)todos los ámbitos consultados. Especialmente relevante es que los profesores reciben la mayor valoración (sobre 6). Los temas más bajos fueron los talleres y el número de alumnos por curso. Los aspectos más valorados fueron: calidad de los profesores; preocupación escuela por ayudar a alumnos con dificultades para aprender y preocupación de la escuela por destacar alumnos que se superan Lo peor evaluado fue: la conducta de los alumnos y la con que se solucionan los problemas
 Así mismo un 51% califica la escuela como buena y un 20% como excelente ; un 24% como regular y sólo un 2% como mala. Y el 80 % de los padres se declara satisfecho o muy satisfecho con la educación de sus hijos/as.
 Por último, la mayor demanda de los padres respecto de las reuniones de apoderados, son que los apoyen para ayudar a sus hijos en los estudios.

Publicado por mariana, 06:00 PM | Comments (0)