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Abril 20, 2006

Desafíos del nuevo gobierno en educación

El gobierno inicia su período, bajo una mirada pesimista respecto de lo que hemos realizado como país en educación. Al menos desde su elite, se impuso la visión de que estamos estancados y que la reforma no ha tenido éxito, pese a los recursos invertidos. Por lo tanto, circula la sensación de que algo distinto habría que hacer , aunque nadie haya sido capaz de explicitar bien de qué se trata. Por de pronto, en la reciente campaña presidencial, ningún candidato planteó un giro radical ni un cambio de sistema, sino al contrario, hubo una extraordinaria coincidencia y continuidad en las propuestas centrales : ampliación del preescolar, subvención diferenciada, compromisos de gestión con incentivos y consecuencias , énfasis en la formación inicial docente y financiamiento estudiantil para la educación superior, entre otras.

Por otra parte, paradojalmente, hay una percepción opuesta desde las familias: ellas están contentas con la educación que reciben sus hijos, porque ven que están alcanzando niveles de estudios que ellos no se soñaron. No sólo es una visión positiva, sino además conformista. Con ambas percepciones – la fatalista y la complaciente- deberán lidiar las nuevas autoridades, porque ninguna de ellas sirve para abordar los desafíos del futuro.

En todo caso, el nuevo gobierno inicia su tarea desde un piso muy distinto que los anteriores. En el sistema escolar, colegios y profesores cuentan con condiciones y recursos que nunca antes existieron en las escuelas chilenas, aunque sigan siendo insuficientes. Además, hoy contamos con evidencias derivadas de la experiencia recorrida , respecto de aquello que resulta para mejorar los aprendizajes de los estudiantes. Sabemos por ejemplo, que las estrategias de apoyo centradas en acompañar a las comunidades educativas más pobres con un foco claro en lo pedagógico y durante períodos continuados de tiempo, logran cambiar las prácticas de gestión y de enseñanza, como lo demuestran los avances significativos de los liceos Montegrande, de las escuelas críticas de la región Metropolitana y la investigación de UNICEF sobre escuelas efectivas, entre otros. Por su parte, en el sistema de educación superior, el problema del financiamiento estudiantil que ha sido tan conflictivo durante los últimos años, debiera ir siendo un tema del pasado con el nuevo crédito funcionando y se han dado pasos importantes hacia el aseguramiento de la calidad con los procesos de acreditación de carreras y de instituciones que empezará pronto a operar legalmente. ¿Dónde poner el foco? En la etapa que viene el Ministerio debiera poner su fuerza por una parte, en la instalación de capacidades dentro de las escuelas más pobres, para que éstas -conociendo lo que se espera de ellas a través de estándares claros- avancen hacia el cambio de sus prácticas pedagógicas y asuman responsabilidad respecto de sus logros. Esto significa una transformación del sistema de supervisión, orientándolo mucho más a hacia el apoyo técnico de las escuelas para mejorar su gestión y sus prácticas pedagógicas. En el caso de las escuelas municipales, es importante también que el Ministerio establezca programas que permitan que los municipios, en forma individual o en forma colegiada cuando son pequeños, puedan generar sus propios equipos técnicos para acompañar a sus escuelas.
El otro foco de atención es sin duda la formación inicial docente. En Chile la masificación de la educación trajo consigo la masificación del profesorado. Faltan profesores en áreas claves y la ampliación de la demanda se ha cubierto con una oferta de mucha debilidad. Pese a los esfuerzos, la formación que reciben los docentes es teórica, incompleta en las especialidades y lejana a las realidades que deberán enfrentar en el aula. Nadie puede enseñar si no sabe lo que enseña. Las universidades por lo tanto tienen el mayor desafío y la política educacional debe guiar ese esfuerzo, nuevamente indicando con claridad qué aprendizajes se espera que los estudiantes chilenos logren en su trayectoria escolar. Nuevos focos más que cambios de sistema, porque lo que es evidente es que el gran salto hacia la calidad depende de la capacidad que tenga la sociedad chilena de persistir en un esfuerzo que tiene múltiples variables, poniendo a la educación en el centro de sus prioridades.

Publicado por mrivera Abril 20, 2006 05:54 PM

Comentarios

muy cordialmente le saludo, he leido atentamente las publicaciones que Ud. a escrito y tambien de otros que estan preocupados de la educacion en Chile.surgen preguntas, quizas del millon, como hacemos para mejorar la educacion en nuestro pais,creo que cualquier intento quedara sin efecto y esteril en su aplicacion, con el actual sistema economico imperante; padres preocupados de ganar dinero para mejorar el sustento familiar y padres en dar más y mejores condiciones de vida a su familia,en resumen familias DESINTEGRADAS, padres ausentes, papá y mamá,trabajando, padres separados,nuevas parejas, cada uno con sus cargas emocionales aportando a la nueva familia, los niños abandonados a su suerte, sin el respaldo de sus padres,y cuando logran establecer contacto con sus padres no son escuchados, esto ocurre con familias acomodadas y de nivel medio para abajo...
entonces de que educacion estamos hablando?, todo el peso de la enseñanza se la dejamos a los Profesores, los que son evaluados, cuestionados, amenazados, etc, etc.Creo que se podran hacer muchos estudios, analisis, hipotesis,aporte en dinero , no se solucionara nada si no se trabaja con la familia en la familia.-

Publicado por: Gonzalo Ibar M. Mayo 2, 2006 02:05 PM

Sr. Ibar:

Quisiera recomendarle un texto, que toca desde varios puntos de vista el problema que Ud. menciona:

"Educación en Chile: el peso de las desigualdades"

http://mt.educarchile.cl/mt/jjbrunner/archives/2005/08/educacion_en_ch.html

En esta pagina Ud. lo podrá visualizar en formato pdf.


Ojala pudiera ver su opinion al respecto...

Publicado por: Sandra Acevedo Mayo 7, 2006 05:36 PM

Creo, sinceramente, que usted ha sido una de las mejores ministras de educación.
Estoy cansado de ver a ministros payasos que no hacen nada más que reirse de la gente.
Hay que valorar a las personas que hacen bien su trabajo. Y usted fue una respetable ministra, y yo valoro hasta hoy en día el trabajo que realizó en el gobierno del señor Ricardo Lagos Escobar.
Creo que la educación en Chile se puede mejorar. Tenemos el ejemplo de los países nordicos, que han invertido la mayoría de sus fortunas en educación, obteniendo un excelente resultado. Si mejor es la calidad en educación, mejor es el país en general.
El país, con las riquezas que posee, podría invertir hasta un 200% de fortuna en cada alumno. Si fuese así, tendríamos mejores personas, menos delincuencia y los jovenes no seríamos tan criticados y tan mal vistos por nuestros mayores.

Quiero decir en esto, que la educación puede mejorar si el gobierno pone un poco de su parte.
Creo que nuestra presidenta, señora Michelle Bachelet, será una gran Mandataria: pero si no soluciona las falencias presentes en la educación, no podremos decir que fue una excelente presidenta.

Atte.
Felipe Ignacio Opazo Mestre
Alumno de II medio, año 2006
Colegio Inglés Isaac Newton, San Bernardo.

Publicado por: Felipe Opazo M. Junio 13, 2006 07:22 PM

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