« Marzo 2006 | Volver a la Portada | Agosto 2006 »
Abril 21, 2006
Liderazgo
| Liderazgo y política educativa | |
![]() |
Conclusiones a partir del Estudio de Unicef sobre escuelas efectivas y de los planteamientos hechos en el Festival de Liderazgo de iNet |
| Bajar el archivo | |
Publicado por mrivera, 12:57 PM | Comments (3)
Convivencia escolar y formación ciudadana
| Presentación realizada en la Universidad Central | ||
![]() | Exposición sobre los nuevos desafíos que enfrenta tanto el sistema escolar en su conjunto, como la escuela en particular, para un desarrollo en valores ciudadanos. | |
| Bajar el archivo | ||
Publicado por mrivera, 11:27 AM | Comments (0)
Abril 20, 2006
Pedagogía efectiva
| Presentación realizada en Noviembre de 2005, en Conchalí | ||
![]() |
En el contexto del estudio y análisis de las escuelas exitosas en sectores de pobreza, se exponen estas dos presentaciones en el marco del apoyo a la gestión de las escuelas municipales de Conchalí | |
| Bajar el archivo1 | Bajar el archivo2 | |
Publicado por mrivera, 06:45 PM | Comments (2)
Desafíos del nuevo gobierno en educación
El gobierno inicia su período, bajo una mirada pesimista respecto de lo que hemos realizado como país en educación. Al menos desde su elite, se impuso la visión de que estamos estancados y que la reforma no ha tenido éxito, pese a los recursos invertidos. Por lo tanto, circula la sensación de que algo distinto habría que hacer , aunque nadie haya sido capaz de explicitar bien de qué se trata. Por de pronto, en la reciente campaña presidencial, ningún candidato planteó un giro radical ni un cambio de sistema, sino al contrario, hubo una extraordinaria coincidencia y continuidad en las propuestas centrales : ampliación del preescolar, subvención diferenciada, compromisos de gestión con incentivos y consecuencias , énfasis en la formación inicial docente y financiamiento estudiantil para la educación superior, entre otras.
Por otra parte, paradojalmente, hay una percepción opuesta desde las familias: ellas están contentas con la educación que reciben sus hijos, porque ven que están alcanzando niveles de estudios que ellos no se soñaron. No sólo es una visión positiva, sino además conformista. Con ambas percepciones – la fatalista y la complaciente- deberán lidiar las nuevas autoridades, porque ninguna de ellas sirve para abordar los desafíos del futuro.
En todo caso, el nuevo gobierno inicia su tarea desde un piso muy distinto que los anteriores. En el sistema escolar, colegios y profesores cuentan con condiciones y recursos que nunca antes existieron en las escuelas chilenas, aunque sigan siendo insuficientes. Además, hoy contamos con evidencias derivadas de la experiencia recorrida , respecto de aquello que resulta para mejorar los aprendizajes de los estudiantes. Sabemos por ejemplo, que las estrategias de apoyo centradas en acompañar a las comunidades educativas más pobres con un foco claro en lo pedagógico y durante períodos continuados de tiempo, logran cambiar las prácticas de gestión y de enseñanza, como lo demuestran los avances significativos de los liceos Montegrande, de las escuelas críticas de la región Metropolitana y la investigación de UNICEF sobre escuelas efectivas, entre otros. Por su parte, en el sistema de educación superior, el problema del financiamiento estudiantil que ha sido tan conflictivo durante los últimos años, debiera ir siendo un tema del pasado con el nuevo crédito funcionando y se han dado pasos importantes hacia el aseguramiento de la calidad con los procesos de acreditación de carreras y de instituciones que empezará pronto a operar legalmente. ¿Dónde poner el foco? En la etapa que viene el Ministerio debiera poner su fuerza por una parte, en la instalación de capacidades dentro de las escuelas más pobres, para que éstas -conociendo lo que se espera de ellas a través de estándares claros- avancen hacia el cambio de sus prácticas pedagógicas y asuman responsabilidad respecto de sus logros. Esto significa una transformación del sistema de supervisión, orientándolo mucho más a hacia el apoyo técnico de las escuelas para mejorar su gestión y sus prácticas pedagógicas. En el caso de las escuelas municipales, es importante también que el Ministerio establezca programas que permitan que los municipios, en forma individual o en forma colegiada cuando son pequeños, puedan generar sus propios equipos técnicos para acompañar a sus escuelas.
El otro foco de atención es sin duda la formación inicial docente. En Chile la masificación de la educación trajo consigo la masificación del profesorado. Faltan profesores en áreas claves y la ampliación de la demanda se ha cubierto con una oferta de mucha debilidad. Pese a los esfuerzos, la formación que reciben los docentes es teórica, incompleta en las especialidades y lejana a las realidades que deberán enfrentar en el aula. Nadie puede enseñar si no sabe lo que enseña. Las universidades por lo tanto tienen el mayor desafío y la política educacional debe guiar ese esfuerzo, nuevamente indicando con claridad qué aprendizajes se espera que los estudiantes chilenos logren en su trayectoria escolar. Nuevos focos más que cambios de sistema, porque lo que es evidente es que el gran salto hacia la calidad depende de la capacidad que tenga la sociedad chilena de persistir en un esfuerzo que tiene múltiples variables, poniendo a la educación en el centro de sus prioridades.
Publicado por mrivera, 05:54 PM | Comments (3)
La nueva Concertación.
He escuchado la voz del pueblo, dijo Ricardo Lagos cuando pasó a la segunda vuelta presidencial. Seis años después, el pueblo ha dado al menos tres inequívocas señales con el resultado electoral del 11 de diciembre. Primero, la Concertación mantiene un contundente respaldo de la ciudadanía. Algo inédito en nuestra historia, una coalición política que ha gobernado por tres períodos sin perder su adhesión popular. Quiere decir que los chilenos valoran lo que sus gobiernos han hecho y que siguen brindándole su apoyo para la etapa que viene. Por eso, perder el gobierno sería una farra inexplicable.
Segundo, el pueblo zanjó la larga y descarnada disputa por el liderazgo de la derecha. El triunfo de Piñera significa que los ciudadanos respaldaron un proyecto que rompe definitivamente con el pasado pinochetista representado por la UDI y que busca situarse en el centro político enarbolando los valores de la democracia y el manoseado “humanismo cristiano”.Lo cual es bueno para Chile y su democracia, pero amenazante para la Concertación.
Tercero, que la Democracia Cristiana está en problemas, al perder la condición de mayoría parlamentaria que hasta ahora había tenido dentro de la Concertación. ¿Qué explica su desgaste? No hay razones sencillas, ni basta con buscar responsables o echarle la culpa al sistema binominal para enfrentarla. Por lo demás, no se trata de una caída generalizada ya que fue la Democracia Cristiana la que obtuvo las principales mayorías nacionales, lo que demuestra que puede revertir su tendencia a la baja. En cierto sentido, la derrota del falangismo es parte de su triunfo. El país funciona bien, sus valores son patrimonio de la sociedad, los extremos pierden fuerza y se corren al centro donde todos quieren confluir. Sin embargo, la Democracia Cristiana no pierde su poder. Paradojalmente, sin candidato presidencial y con una disminuida presencia en el Congreso Nacional, se ha convertido en la niña bonita asediada por todos, porque sus votos y sus parlamentarios son necesarios para el que quiera gobernar. Tanto Bachelet como Piñera necesitan al electorado democratacristiano para ganar el 15 de enero. Por eso la audaz campaña del candidato de la derecha asumiendo un discurso que apela a los valores cristianos y sentimientos del mundo que tradicionalmente ha votado DC y a la seducción de militantes desencantados que se descuelguen de sus filas, que tanto indigna a los dirigentes del falangismo.
En este contexto, el sector socialista PPD que hoy lidera la Concertación es el que tiene la última palabra. La responsabilidad del futuro de la nueva Concertación que- durante un buen tiempo recayó sobre la Democracia Cristiana- hoy recae sobre el eje PS-PPD. Para ello tiene que, en primer lugar, retener a los electores democratacristianos, incluso de aquellos que votaron en primera vuelta por Michelle Bachelet y que se sienten frustrados por la derrota de sus candidatos en manos de sus compañeros de lista. La visión de que el electorado democratacristiano está seguro es equivocada y quienes como Girardi o Henríquez Ominami han dado por sepultado el voto DC o actúan como si fuera prescindible puede ser fatal, mientras el candidato de la derecha les hace escuchar cantos de sirena. Es cierto que la incorporación de la Democracia Cristiana en el comando de Bachelet no es tan sencilla, por sus problemas internos. Pero nunca ha sido fácil la integración de partidos y figuras distintas dentro de una coalición. En todo caso, la experiencia nos muestra que lo que permitió la gobernabilidad y el éxito de los gobiernos encabezados por democratacristianos siendo minoría el bloque socialista, fue el hecho de que la Democracia Cristiana actuó con delicadeza y generosidad con sus socios y a que conformó afiatados equipos transversales que recogieron su diversidad con un espíritu suprapartidario que, si bien causó ruido en las estructuras partidarias, identificó a las mayorías ciudadanas. Por eso, la gran interrogante de hoy, no se refiere tanto al futuro de la Democracia Cristiana, sino sobre todo a si la nueva Concertación será capaz de seguir interpretando la voz del pueblo.
Publicado por mrivera, 05:50 PM | Comments (1)


