NUEVAS COMPETENCIAS, EXIGENCIAS PROFESIONALES

Y  LIFE LONG LEARNING

Presentación

Este documento—concebido como un hipertexto—es una suerte de “caja de herramientas” sobre las políticas educacionales de Life Long Learning (Aprendizaje Permanente) y los cambios que esta exige en términos de competencias profesionales, capacitaciones y empleabilidad.

Ofrece un amplio espectro de contenidos y recursos digitales—artículos, informes, libros en línea y sitios vinculados—disponibles ya bien en Internet o en la biblioteca virtual de FuturoLaboral, los cuales pueden ser utilizados con fines de información e ilustración sobre los cambios experimentados en los sistemas educacionales, las nuevas técnicas y métodos utilizados, y las variadas ofertas laborales propias de un mundo crecientemente más complejo y dinámico como el actual.

Responsables de este trabajo son los académicos y profesionales de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile y del Ministerio de Educación que, bajo la coordinación de José Joaquín Brunner y Patricio Meller, conforman el equipo del Observatorio del Empleo de Graduados de la Educación Superior Chilena. La selección de los materiales, su ordenación y la interpretación que de ellos aquí se formula son responsabilidad exclusiva, sin embargo, de sus autores y del grupo de trabajo que elaboró este documento, conformado por Paula Pacheco, que lo presidió, José Joaquín Brunner, Gregory Elacqua, y Felipe Salazar.

Índice


LIFE LONG LEARNING

El concepto de “Life Long Learnig” viene siendo discutido desde hace por lo menos treinta años, principalmente en las sociedades económicamente más avanzadas agrupadas en la OECD. Esta organización, en conjunto con la UNESCO, el Comité Europeo y CEDEFOP, entienden este concepto como la llave para entrar a siglo XXI, en el marco de Sociedades de Aprendizaje en las cuales todo momento y situación puede ser una ocasión para aprender y desarrollar las capacidades del individuo.

Este concepto, traducido al español como “Aprendizaje Permanente” o “Formación a lo Largo de la Vida”, constituye un esfuerzo por superar la comprensión tradicional del aprendizaje como un proceso formal, limitado a una etapa específica de la vida. Adquiere cada vez mayor relevancia, particularmente en el marco de la naciente Sociedad del Conocimiento o de la Información, donde el Capital humano constituye un elemento crucial para el desarrollo y el éxito.

El Consejo Europeo celebrado en Lisboa da luces de esto; posteriormente, en la Comunicación  “Hacer realidad un espacio europeo del aprendizaje permanente”, se manifiesta claramente que la idea del aprendizaje permanente se ha convertido en el principio guía de las políticas de educación y formación de los países de la Unión Europea. Sin embargo, autores como Colin Griffin muestran una cierta reticencia respecto de los alcances de este concepto en la formulación de las políticas educacionales.

En términos generales, por sobre las diversas descripciones que puedan hacerse del significado del concepto de “Lifelong learning”, es posible definir algunos aspectos comunes para la mayoría de ellas. Entre estas características comunes a todas las definiciones se encuentran los siguientes elementos:

 


LA FORMACIÓN DE COMPETENCIAS

Las distintas comunicaciones elaboradas por los países miembros de la OECD en torno al aprendizaje permanente, plantean la necesidad de vincular y adecuar los sistemas educacionales con los nuevos desafíos que crea la sociedad y la economía del conocimiento

Comunicación de Praga, Mayo 2001

“Ministers strongly encouraged universities and other higher education institutions to take full advantage of existing national legislation and European tools aimed at facilitating academic and professional recognition of course units, degrees and other awards, so that citizens can effectively use their qualifications, competencies and skills throughout the European Higher Education area”

Comunicación de Berlin, Mayo 2003

“Ministers encourage the member States to elaborate a framework of comparable and compatible qualifications for their higher education systems, which should seek to describe qualifications in terms of workload, level, learning outcomes, competences and profile.  They also encourage to elaborate an overarching framework of qualifications for the European Higher Education Area”

En esta dirección, la Declaración de Bolonia de 1999 plantea la necesidad de crear un Espacio Europeo de Enseñanza Superior antes del 2010, homogenizar la enseñanza superior de manera de asegurar un sistema educativo de calidad, que instruya competencias de nivel internacional, con criterios y estándares de medición que permitan una mayor movilidad tanto de alumnos como de docentes.

Hacia allá apunta el Proyecto Tuning que, como su nombre lo dice, busca sintonizar las enseñanzas impartidas por las distintas instituciones de Educación Superior de los países de la Unión Europea. Se intenta establecer estándares de referencia respecto de las competencias que cada disciplina y profesión deben asegurar, de acuerdo a ciertos principios comunes y sobre la base de las demandas del mercado laboral. Esto permitiría garantizar ciertos aprendizajes, generales y específicos, que deberán adquirir los estudiantes, permitiendo definir más claramente el perfil de formación de cada una de las profesiones.

Hasta ahora se han realizado algunos avances en esta dirección. Por ejemplo, existen sistemas que buscan homologar  estándares de formación profesional, como el sistema de Clasificación Internacional Normalizada de Educación- CINE. Asimismo, la Quality Assurance Agency for Higher Education (QAA), la entidad encargada en el Reino Unido de la acreditación de programas de enseñanza superior, busca garantizar una educación superior integrada, de calidad, y con acuerdo a ciertos estándares definidos por las comunidades de especialistas.

Siguiendo las líneas diseñadas por la Declaración de Bolonia, el Proyecto Tuning  plantea construir un sistema de dos ciclos, estableciendo un sistema de titulaciones fácilmente comparables, así como también un sistema común de créditos de aprendizaje. Ello facilitará que las distintas instituciones puedan establecer planes de estudios similares y comparables, sin por ello ser rígidos y estáticos. De hecho, y como lo enfatiza también la Declaración de Bolonia, las competencia impartidas por las universidades deben ser coherentes con el dinamismo, la flexibilidad y la diversidad del mercado laboral actual.

Las transformaciones sociales exigen una cada vez mayor amplitud e integralidad en la formación de los profesionales, que no se limita únicamente a la educación formal.. Es por ello que se plantea un desafío de gran envergadura para los sistemas de educación: la certificación de competencias y su comprobación. La Educación Permanente presupone el desarrollo de nuevas formas de certificación, en las que se tomen en cuenta todas las competencias adquiridas, independientemente del proceso que llevó a su formación o adquisición.

Se ha planteado el debate respecto del rol de los sistemas de certificación en la promoción del aprendizaje permanente. Estudios desarrollados por la OECD en distintos países miembros intentan demostrar cómo los sistemas nacionales de certificación (National Qualification Systems) sirven como herramientas para promover el aprendizaje permanente; y cómo éstos tienen efectos sobre la importancia, la distribución y la calidad de este tipo de aprendizajes. 

Algunos países miembros de la OECD donde se han llevado a cabo estos estudios que, sin ser comparables, permiten tener una visión general y recopilar datos respecto de las políticas de aprendizaje permanente, son: 

También resulta imperativo adecuar el desempeño docente a las políticas de aprendizaje permanente. Los profesores cumplen un rol central en la formación y el desarrollo del aprendizaje, por lo que constituyen un  elemento fundamental dentro de cualquier política orientada a desarrollar la educación continua a lo largo de la vida. 

En esta misma línea, la globalización y las transformaciones sociales y económicas experimentadas durante las últimas décadas, plantean un desafío adicional a los sistemas educacionales y de formación: adecuar y actualizar los contenidos curriculares y las certificaciones a las nuevas demandas laborales surgidas como producto de los cambios en el mundo productivo y de las nuevas realidades del empleo.

El Programa ”Educación y Formación 2010” de la Comisión Europea se ha venido aplicando desde el año 2001 en los diferentes países miembros y arroja luces sobre estos procesos de adaptación de contenidos de enseñanza y aprendizaje a las nuevas condiciones del mundo del trabajo, como puede observarse de los. Informes de seguimiento disponibles.

El programa de trabajo «Educación y Formación 2010» se ha ido aplicando por etapas desde 2001, y el seguimiento de la Declaración de Copenhague apenas está en sus comienzos. Pese a que ya se han producido avances, es prematuro pronunciarse en esta fase acerca del alcance de los mismos. No obstante, la Comisión dispone de los informes de los diferentes grupos de trabajo creados, de los informes nacionales relativos al desarrollo del aprendizaje permanente y la movilidad, así como de indicadores y análisis cuantificados recientes. Todas estas fuentes conducen a la misma observación preocupante: en todos los países europeos se han realizado esfuerzos para adaptar los sistemas educativos y de formación a la sociedad y a la economía del conocimiento, pero las reformas emprendidas no están a la altura de los retos, y su ritmo actual no permitirá a la Unión alcanzar los objetivos fijados.


EDUCACIÓN Y FORMACIÓN VOCACIONAL

La adquisición de habilidades y capacidades superiores de conocimiento resulta vital, especialmente en aquellas sociedades cuyas economías dependen cada vez más de la tecnología,la información y las innovaciones.

En tal sentido, la Educación y Formación Vocacional - VET constituye un medio para proveer a los trabajadores de las habilidades más importantes para las cambiantes demandas laborales. Esta constituye una eficaz herramienta para alcanzar la cohesión social, lograr una mayor equidad e integración de los distintos sectores de la población.

El Banco Mundial, en conjunto con distintos gobiernos, ha trabajado para desarrollar sistemas de instrucción y formación eficientes y equitativos, así como para fomentar y apoyar reformas y políticas que fomenten nuevas formas de Educación Vocacional.


Diversos estudios muestran la importancia de la capacitación vocacional para el desarrollo de una fuerza laboral en condiciones de enfrentar los desafíos de sistemas productivos basados en el uso intensivo del conocimiento y las tecnologías de información.  Esta puede reportar importantes beneficios, además, para grupos minoritarios, marginados o especialmente vulnerables, tales como las mujeres, los veteranos de guerra, la población rural, etc.

La experiencia de Australia demuestra que ella reporta importantes beneficios para trabajadores jóvenes, empleadores y los propios gobiernos, transformando en muchas ocasiones los tradicionales roles y formas de trabajo y contribuyendo a los procesos de innovación.

Otros estudios muestran que la combinación entre una educación basada en la alfabetización y la comprensión lectora y una formación vocacional pueden contribuir notablemente a mejorar las condiciones de vida, especialmente de sectores vulnerables.


EDUCACIÓN SUPERIOR Y EDUCACIÓN DE ADULTOS

En cuanto etapa final de los procesos de educación formal para la mayoría de los estudiantes de los países de la OECD, la Educación Superior constituye un eje de creciente preocupación en el diseño de políticas de formación de capital humano avanzado de estos países..

En efecto, las políticas educacionales de Aprendizaje Permanente incorporan, dentro de sus estrategias, la necesidad de transformar tanto la educación fundamental (básica y media) como la educación superior, con el objeto de que se adapten y adecuen a las demandas de la sociedad contemporánea, formando a jóvenes y adultos “para la vida”; en condiciones, por tanto, de insertarse creativa y productivamente en el complejo mundo técnico-profesional.

En esta línea, el Banco Mundial ha desarrollado el concepto de Adult Continuing Education como parte integral del Aprendizaje Permanente, que podría producir importantes beneficios individuales, aportando al desarrollo económico y de capital humano de las naciones.

El Aprendizaje Permanente contempla la inserción de los adultos a las universidades con el objetivo de ofrecer oportunidades reales de Aprendizaje Adulto para todos. Como plantea el Memorando de la Unión Europea sobre el Aprendizaje a lo Largo de la Vida, la educación para la vida además de facilitar la incorporación al mercado laboral, motiva la participación ciudadana activa y fomenta la cohesión social.

Distintos países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, promueven iniciativas de Aprendizaje Adulto. Entre éstas cabe destacar las siguientes:

También se han desarrollado programas de Educación Superior para la Tercera Edad, como el Osher Lifelong Learning Institute de la CLL y otros impartidos por la red de Universidades de la Tercera Edad en países como Gran Bretaña, Estonia y en España la Fundación Politécnica de Cataluña con su proyecto "Acercamiento de la tercera edad a las TIC". Este tipo de iniciativas adquieren creciente importancia producto de la tendencia al envejecimiento de la población, experimentada por los países europeos y también de Latinoamérica.

Un estudio realizado por Stephen Brookfield sostiene que los adultos poseen una forma particular de aprender, que puede reportar ciertas ventajas en relación con las etapas de la adolescencia y la niñez. Ello plantea nuevos desafíos para el aprendizaje permanente, que debe redefinir y adecuar sus técnicas de enseñanza para la población adulta.

La OECD promueve el desarrollo de estudios que permitan esclarecer políticas y practicas de Aprendizaje Adulto, buscando identificar experiencias exitosas y mejores prácticas, incluyendo servicios y métodos que motiven a los adultos a prender. Pueden consultarse los informes nacionales sobre este tema relativos a Austria, Suiza, Finlandia, Suecia, Dinamarca, España, Portugal, Canadá, Noruega, entre otros.

Asimismo, el Banco Mundial ha impulsado programas e iniciativas en esta dirección en diversos países, incluyendo Chile, Uganda, Senegal y otras naciones africanas.


CONSEJO DE CARRERAS

En las nuevas y cambiantes condiciones de relación entre la educación y el trabajo, el ingreso al mundo laboral constituye una experiencia particularmente compleja. Independiente de la edad y las capacidades de quien busca empleo, esta tarea no resulta sencilla. Es por ello que los gobiernos de los países de la OECD promueven políticas  de Empleo y de Aprendizaje Permanente, que ayuden a los ciudadanos a hacer frente a estas complejidades.

De igual forma, promueven la modificación de los temas y tópicos abordados por las distintas carreras profesionales, buscando incluir una orientación educativa y profesional respecto de ellas . La OECD enfatiza que estas transformaciones deben ir acompañadas del desarrollo de sistemas de información sobre las carreras, los cuales resultan claves para lograr un real desarrollo del Aprendizaje Permanente para todos. Ello permite una mejor orientación y aprovechamiento de la educación y de los recursos humanos en el mercado laboral. Favorece la vinculación de las capacidades con los intereses y oportunidades de trabajo y aprendizaje, permitiendo que, tanto jóvenes como adultos, elijan mejor sus carreras y consigan empleos conforme a ellas.

A pesar de los esfuerzos realizados por los gobiernos, la mayoría de los países de la OECD presenta importantes falencias en la provisión de orientación profesional y consejos de Carrera.  Estudios realizados por la OECD en Australia, Austria, Alemania, Noruega, Canada; Reino Unido, Holanda, Dinamarca, Irlanda, Corea y Luxemburgo han demostrado que existe una importante brecha entre los objetivos de las políticas públicas y los reales alcances que han mostrado tener los sistemas de consejo de carreras. Se hicieron Reportes de Progreso en 12 países Europeos, identificándose las principales dificultades en el desarrollo de políticas de orientación vocacional. .

Estos estudios buscan evaluar los resultados de las políticas de información y orientación de carreras, para posteriormente formular algunas recomendaciones que puedan ser útiles a la hora de diseñar políticas públicas en este ámbito. .

El Banco Mundial también realizó una investigación con el fin de detectar trabas que se presentan en países en vías de desarrollo para establecer políticas de orientación de carrera, así como para identificar ejemplos de buenas prácticas en los países participantes del estudio: Chile, Rumania, Turquía, Filipinas, Rusia, Polonia y SudÁfrica.

Este tipo de investigaciones sirven para alimentar y enriquecer el debate respecto de distintos temas vinculados a la orientación profesional y el consejos de carrera:

·         Respecto de la necesidad de contar con información clara y fácilmente disponible respecto de las carreras, y la importancia de mejorarla;

·         Respecto del aprovechamiento de las tecnologías de información y comunicación en los sistemas de orientación de carreras;

·         Respecto de los estándares de calidad de la orientación vocacional y el consejo de carrera y las capacidades y aptitudes que deben tener los consejeros;

·         Respecto del rol que deben asumir en esta tarea los mercados y los gobiernos.


FINANCIAMIENTO

En la actual Sociedad del Aprendizaje, la educación continua constituye un eje fundamental para lograr el crecimiento económico y el bienestar social. Es por esto que desde 1990 los países miembro de la OECD se han esforzado por indagar en los problemas de implementación que han surgido, tanto en términos de coordinación y gestión, como económicos y financieros.

Para que las políticas educacionales de Aprendizaje Permanente logren concretarse según han sido planificadas, de manera de efectivamente asegurar una educación de calidad asequible para todos, es imprescindible que los países modifiquen sus políticas educacionales.

El año 1996 se reunieron los Ministros de Educación de los distintos países miembros de la OECD, y acordaron un ambicioso Mandato en donde el Aprendizaje Permanente era comprendido como “la llave para el desarrollo continuado de los países de la OECD, para que ellos se muevan hacia el siglo 21”. En esta reunión se plantearon también las dificultades que existen para responder a este desafío: cómo lograr satisfacer las necesidades de aprendizaje, cómo aumentar la calidad y diversidad de los aprendizajes, cómo medir y certificar los resultados de la formación no formal, y cómo financiar todos estos cambios.

Uno de los aspectos más complejos para implementar el Aprendizaje Permanente es el tema de los recursos, ya que todos estos cambios cuantitativos y cualitativos en el sistema educacional implican cambios en los costes de aprendizaje y formación, y el consiguiente aumento en los gastos totales para la sociedad.

Estos temas han sido debatidos ampliamente en otras instancias, en Ottawa el 2000 y otros Comités Ministeriales. En vista de los limitados recursos públicos y los indiscutibles beneficios que reporta la inversión, resulta evidente la necesidad de hacer transformaciones e innovaciones en el financiamiento del sistema educacional.

Los países de la OECD han optado por implementar mecanismos de Co-Financiamiento, los cuales varían en los distintos países. Para evaluar los resultados de estos mecanismos, e identificar las ventajas y desventajas que presentan las diferentes estrategias de co-financiamiento implementadas, se han elaborado diferentes estudios.

Otro escenario en el cual fueron debatidos estos temas fue el Segundo Seminario Internacional, realizado el 2002. Se discutieron allí los mecanismos implementados en los países OECD, observando deficiencias y buenas prácticas, trabajo que dio posteriormente origen a un Informe, preparado por la OECD, Learning And Skill Council y miembros de ELAP Network.

A partir de los distintos reportes elaborados en países, como Austria, República Checa, Dinamarca, Finlandia. Hungría, Italia, Japón, Corea, Holanda, Noruega y Suecia, es posible llegar a algunas conclusiones respecto de los principales temas de financiamiento.

·         Para asumir los desafíos que plantean las políticas de aprendizaje permanente, es necesario que los países realicen cambios significativos en la dirección y el financiamiento de la educación. Que desarrollen políticas flexibles y marcos regulatorios que incorporen una mayor amplitud de actores, no solamente del sector público. Además, deben lograr una efectiva coordinación entre las instituciones involucradas en la educación, fomentando la innovación y creatividad.

·         Es necesario un aumento en los gatos, que vaya aparejado de una mejora en la calidad de los aprendizajes adquiridos.

·         El sector público no puede ser la única fuente y el sustento de la oferta educacional. Es necesaria la cooperación del sector privado, ya sea de manera tradicional (como dueños o sostenedores de instituciones educacionales) como a través de nuevas formas de co-participación.

·         Es necesario hacer del Aprendizaje Permanente una política educacional sustentable y equitativa, al alcance de todos, para lo cual es necesario desarrollar opciones de financiamiento público y privado

·         El gobierno debe focalizar su inversión en proveer de capacidades y conocimientos básicos a los sectores de menores ingresos y socialmente excluidos. Deben establecerse subsidios para financiar a los estudiantes de menores ingresos, y desarrollar mecanismos de crédito de acuerdo a ingresos, para quienes tienen ingresos superiores. 


REPORTES Y NUEVOS PLANTEAMIENTOS

Existe una gran cantidad de estudios, reportes e investigaciones en torno a las políticas educacionales de Aprendizaje Permanente, tanto a nivel local como en términos comparativo, entre los países que han implementado esta estrategia.

Asimismo, se han registrado interesantes debates respecto de los alcances y transformaciones generadas; los mecanismos de gestión, dirección y financiamiento del aprendizaje permanente; sus ventajas y desventajas, sus costos y beneficios, sus problemas de oferta y demanda, etc.

Grandes impulsores de estos debates han sido OECD, el Banco Mundial y la Comisión Europea. Estos han presidido y patrocinado variadas investigaciones y estudios, con el objeto de hacer un seguimiento y hacer una evaluación de los avances alcanzados respecto de los objetivos propuestos en Lisboa en temas de Educación y Formación, sacar lecciones de las experiencias de los países de la OECD e identificar buenas practicas en la implementación de políticas de Aprendizaje Permanente.

Resulta interesante destacar las experiencias de algunos países, que han implementado estrategias y llevado a cabo reformas específicas para fomentar el Aprendizaje Permanente.

Canadá

Canadá cuenta con un basto desarrollo de políticas e instituciones que fomentan el desarrollo del Aprendizaje Permanente.  

Principalmente, las instituciones de educación y formación han marginado los ámbitos de aprendizajes no formales e informales y se han centrado en los aprendizajes formales. Existe un creciente fortalecimiento y transformación de la educación adulta, orientada hacia las nuevas demandas y desafíos del mundo actual.

Distintas organizaciones, entre ellas la  UNESCO y la OECD, han realizado estudios o cuentan con instituciones locales orientadas al Aprendizaje Adulto Permanente.  La OECD llevo a cabo un profundo estudio en distintos países, entre ellos Canadá, elaborando en primera instancia un informe de antecedentes del país, para luego hacer un reporte más acabado de la situación del país en temas de Aprendizaje Adulto.

Otro estudio interesante en este tema es el realizado por Nayda Veeman quien realiza un análisis comparativo de los niveles de alfabetización adulta de Canadá y Suecia, a partir de los resultados del International Adult Literacy Survey ( ).

Kathryn Barrer, presidenta de FuturEd, elaboró un informe en donde expone una visión general respecto del estado de las políticas de Aprendizaje Permanente en Canadá, exponiendo luego algunas perspectivas de futuro en éste ámbito, en Canadá y potencialmente en otras economías de la APEC

Australia

Australia también es un país en donde los temas vinculados al Aprendizaje Permanente, el Aprendizaje para la vida y la Educación Adulta son de gran relevancia. Existen distintas organizaciones, de gobierno e independientes, que hacen grandes esfuerzos por fomentar y ampliar el acceso a este tipo de formación.  Entre ellas, vale la pena resaltar Adult Learning Australia Inc., el Departamento de  Educación, Ciencia y Capacitación del Gobierno de Australia, y la “Junta Nacional de Empleo, Educación y Capacitación” National Board of Employment, Education and Training (NBEET).

Este último ha elaborado una serie de reportes donde se plantea la necesidad de fomentar y apoyar el desarrollo del aprendizaje permanente. El año 2000, bajo la dirección de Tony Brown, elaboró un documento en el cual se abre la discusión respecto del Aprendizaje Permanente, sus características claves, sus potencialidades y alcances. 

Louise Watson, con fondos del Programa de Evaluación y e Investigación del Departamento de Educación, Ciencias y Capacitación del Gobierno de Australia, elaboró también un reporte sobre Aprendizaje Permanente, su relación con la economía y el mercado laboral, y el desarrollo de políticas orientadas en estos términos.

Otro trabajo interesante es el elaborado por The Business/Higher Education Round Table, que expone la importancia crítica del Aprendizaje Permanente, presentando las políticas y prácticas desarrolladas en Australia y en otros países de la OECD.

Australia también se destaca por sus esfuerzos en regular y asegurar la calidad de la educación y formación impartida. Han realizado diversos estudios evaluando la calidad de la educación superior, de los sistemas de acreditación de esta y también la calidad de la administración de los profesores y aprendizaje universitarios.