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Abril 03, 2006

Docentes: evaluación y superación

logo5a-sitio.jpg Columna de opinión publicada en el diario La Tercera del día domingo 2 de abril 2006. Texto puede verse más abajo y bajarse aquí como Download file

Información y opiniones sobre el tema

Resultados de la evaluación docente, Mariana Aylwin

Colegio de Profesores valora como positivos los resultados de evaluación docente

41% de profesores logró bajos resultados en evaluación

Subsecretaria de Educación rechaza críticas a evaluación docente

Al menos 160 mil alumnos reciben clases de profesores mal evaluados

Docentes: evaluación y superación
José Joaquín Brunner*

La evaluación docente es un elemento indispensable para mejorar la calidad de la educación. Permite diagnosticar el desempeño de los profesores, premiar a los de mejor rendimiento, apoyar a aquellos que muestran debilidades y separar a quienes no están a la altura de sus responsabilidades profesionales. La buena noticia es que el sistema escolar chileno acaba de completar, por primera vez, un ejercicio amplio de evaluación de sus docentes municipales. La mala noticia es que los resultados obtenidos son inferiores a los que el país necesita para elevar la calidad de la educación municipal, donde se forma la mayoría de los alumnos de menores de recursos.

En efecto, un tercio de los profesores obligados a evaluarse eludió esta responsabilidad, quedando de inmediato calificados en la categoría más baja, de rendimiento “insatisfactorio”. De aquellos que se sujetaron al procedimiento, un 4% pasó a engrosar esta misma categoría, al exhibir debilidades que afectan seriamente su trabajo docente. Adicionalmente, un 37% de los profesores evaluados no alcanzó el nivel de “competente”, lo cual significa que su desempeño es irregular y en ocasiones no alcanza el nivel exigido. En suma, dentro del universo que debió ser evaluado, un 60% presenta deficiencias, no habiendo podido (o querido) acreditar el nivel de competencia exigido por el sistema.

Seamos claros: el resultado no es adecuado ni favorable para el país. Ante esta realidad, ¿qué hacer? Hay básicamente dos planos de medidas que parece necesario abordar.

En lo inmediato conviene perfeccionar el procedimiento evaluativo y su régimen de consecuencias, para aumentar su impacto sobre la calidad de nuestra educación municipal. Por lo pronto, debería establecerse la regla de que profesor que no cumple con la obligación de evaluarse cesa de inmediato en sus funciones, hasta que rinda un examen de habilitación profesional. Segundo, en el caso de los docentes calificados como “insatisfactorios”, su plan de superación profesional debería ser asumido en cada región por un organismo debidamente acreditado y sujeto a evaluación externa, y no separadamente en cada comuna. Tercero, los profesores de desempeño “básico” —¡ambigua categoría!— deberían sujetarse a una nueva evaluación en dos (y no cuatro) años y sólo podrían continuar en la carrera si cumplido el plan de superación alcanzan el nivel de “competentes”. Cuarto, los estándares de calificación deberían ser reexaminados, definidos con mayor rigor y dados a conocer públicamente.

A mediano plazo convendría considerar las siguientes medidas. Acreditación obligatoria de los programas de pedagogía o, en su defecto, un examen nacional de habilitación para el ejercicio docente. Reforzar el esquema de incentivos—por la vía de becas y la devolución de los créditos estudiantiles—para atraer hacia las carreras de pedagogía a alumnos destacados de la enseñanza media y con altos puntajes en la PSU. Establecer un sistema de inducción para el ejercicio docente que permita a las jóvenes profesoras y profesores iniciar su carrera bajo la guía de un tutor o mentor. Llevar la supervisión ministerial al interior del aula, convirtiendo esta función, con participación del director del establecimiento, en un instrumento para la evaluación continua del trabajo docente. Vincular la capacitación de los profesores en ejercicio a los resultados de dicha evaluación, como se hace exitosamente en Inglaterra y otros países. Por último, modificar el estatuto docente con el fin de obtener un mejorar equilibrio entre elementos de estabilidad y desempeño, por un lado y, por el otro, de descentralizar la negociación colectiva a nivel de las comunas, haciendo más efectiva la gestión y responsabilidad del sostenedor municipal.

* Profesor, Escuela de Gobierno, Universidad Adolfo Ibáñez

Publicado por: jjbrunner

Comentarios

Estimado José Joaquín

Concuerdo plenamente con Ud. en que se debe adecuar el régimen de consecuencias. Pero creo que también es importante avanzar en otros ámbitos que afectan la labor docente, como lo relativo al funcionamiento de los estamentos directivos y a la formación de profesores en las universidades privadas y estatales.
Por otra parte, me sorprenden algunas opiniones que he leído estos días y por ello quiero dejar los siguientes enlaces para conocimiento y comentario de Ud. y sus múltiples lectores:

De Mario Aguilar Arévalo, dirigente nacional del Colegio de Profesores:
http://www.atinachile.cl/node/10253

De Angemalen, una profesora joven:
http://www.atinachile.cl/node/10193

Del equipo web de Atinachile:
http://www.atinachile.cl/node/10148

y dos trabajos personales al respecto que pueden encontrarse en
http://www.atinachile.cl/blog/10092

Como siempre, agradecido de su esfuerzo, trabajo y claridad,

prof. Benedicto González Vargas

Publicado por: Prof. Benedicto González Vargas Fecha: Abril 3, 2006 02:42 PM

Benedicto:
muy agradecido por los valiosos enlaces.
JJ B

Publicado por: JJ Brunner Fecha: Abril 6, 2006 07:22 PM

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