« El Ser del Otro: un sustento ético-político para la educación | Main | Homogeneidad y heterogeneidad curricular: Un tema vinculado con la centralización y la descentralización del curriculum »

Enero 02, 2007

NEGACIONISMO: Mecanismo para negar el Holocausto y la violación de los derechos humanos en Chile

A propósito del articulo de opinión de Pablo Rodríguez publicado en El Mercurio el 31 de Diciembre 2006 y la Conferencia Internacional de Revisión Global del Holocausto realizada en Teherán- Irán los día 11 y 12 de Diciembre 2006, desearía hacer referencia al NEGACIONISMO.

El Sr Rodríguez después de sostener, paradójicamente, que “nadie prestó atención ni los jueces consideraron los instructivos de las FF.AA y de Orden que ordenaban respetar a los detenidos y ponerlos a disposición de la autoridad respectiva, ni los decretos leyes que promovió el general Pinochet para evitar abusos y de garantizar los derechos de las personas sorprendidas en actividades conspirativas… señala más adelante textualmente “El presidente Pinochet no violó los derechos humanos y si no sancionó algunos lamentables excesos fue porque no le correspondía hacerlo a él, y porque la situación que vivía el país exigía velar por la férrea unidad de sus Fuerzas Armadas”.

Por su parte, la Conferencia Internacional de Revisión Global del Holocausto se disfrazó con el argumento que ésta “no tenía como propósito denegar o probar la existencia del Holocausto, sino que el objetivo fue la investigación científica, de suerte que lo revelado y oculto del Holocausto sea más transparente”. En otras palabras, se planteó de manera hipócrita y farsante que el objetivo de la Conferencia es la de “discutir la realidad del exterminio de los judíos por parte de los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial” . Manera muy solapada para negar y ocultar la existencia del Holocausto.

Ambos hechos se ubican en lo que se ha denominado el fenómeno del Negacionismo. El negacionismo consiste en ocultar lo real, en negar la historia reciente, aquella para la que todavía hay testigos oculares. El negacionismo tiene la finalidad de reinterpretar los hechos acaecidos, con el fin – a mi parecer- de crear confusión, dudas, vacilaciones frente a hechos y pruebas irrefutables y evidentes . Inclusive para influir en escribir la “historia oficial” de un momento histórico.

El negacionismo se ha evidenciado en una serie de hechos históricos de reciente data como es el acontecido durante la Guerra Japonesa cuando los japoneses, en el año 1937, invadieron la ciudad China de Nanking en donde cometieron barbaridades, atrocidades y masacres horrendas, con más de 260.000 personas asesinadas y 20.000 mujeres violadas. Estos hechos fueron ocultados y negados por más de 60 años y no forman parte de la historia oficial de Japón. De igual forma y sólo para citar otro ejemplo de los muchos que han sido objeto de negacionismo y ocultamiento es el genocidio cometido por los turcos contra los armenios. En 1915, cuando se materializa la implacable tentativa de eliminación total de la población armenia residente en los territorios integrantes de la actual Turquía. En febrero de ese año, unos 60.000 reclutas armenios del ejército turco fueron fusilados. A continuación, todos los varones armenios con edades comprendidas entre los 15 y 45 años fueron enrolados por el ejército, explotándoseles hasta la muerte. Y el 24 de abril, 600 líderes de la comunidad armenia fueron detenidos en Estambul y ejecutados. Desde entonces, esta fecha figura en el calendario de la diáspora armenia, indeleblemente, en un ejercicio de memoria histórica y de reconocimiento al sufrimiento de sus antepasados. Sin embargo en la historia oficial de Turquía este hecho no es mencionado.

El negacionismo cuenta con iniciadores de la negación. Paul Rassinier, quien publicó en 1964 The Drama of the European Jews, es el iniciador de esta corriente negacionista respecto al Holocausto; lo continúa, en 1988, el norteamericano Frederick A. (Fred) Leuchter, Jr. y ahora último el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad y su primer ministro y ministro de relaciones exteriores Manouchehr Mottaki. En el caso chileno se ubican Pablo Rodríguez y otros “conspicuos” militares y civiles del régimen cívico militar. A estos iniciadores le siguen y se suman adeptos capaces de refutar las contundentes pruebas, con argumentos de los más falaces.
Es impresionante y dramático a la vez constatar que en los dos casos que hemos presentado, si bien tienen características y dimensiones muy distintas, en ambos se emplean algunas técnicas negacionistas comunes. De acuerdo al Proyecto Nizkor [1], algunas de estas técnicas son las siguientes:

- Teorías de conspiración.
- Uso selectivo de hechos. (Omisión de hechos).
- Negación o burla de hechos conocidos.
- Falacias ad ignoratiam. Es decir, pretender que, por el hecho de que algo no se haya probado que es verdad, entonces es falso. (por ello, los historiadores insisten en la importancia de la memoria histórica y estudios históricos).
- Suposición de hechos no probados.
- Invención de hechos.
- Ofuscación de hechos.
- Reclamar un "contra-genocidio", haciendo una confusión entre las víctimas y los verdugos (por ejemplo, el bombardeo de Dresden en la Segunda Guerra Mundial es para los negacionistas un "contra-genocidio", transformando así a los alemanes en víctimas y excluyéndolos de cualquier tipo de responsabilidad moral.
- Falacias de equivocación y non sequitur.
- Apelar a las consecuencias.
- Solicitud excesiva de pruebas (debido a la compleja naturaleza de qué puede considerarse como prueba histórica, lo que difiere de una prueba lógica, los revisionistas con frecuencia piden a los historiadores que demuestren un evento el cual ha sido probado razonablemente por estándares históricos y aceptado como un hecho por la comunidad histórica).
- Apelar al temor o al rencor.
- Falacias de asociación
- Generalización desmesurada (error inductivo).
- Uso de eufemismos atractivos o neutrales para disfrazar hechos desagradables que conciernen a su postura.
- Uso de eufemismos desagradables para describir los hechos opuestos.
- Falacia de justificación de una acción indebida.
- Falacias y ataques ad hominem a quienes discuten sus puntos de vista.
- Conclusiones irrelevantes.
- Declaraciones absurdas.
- Inversión de la culpa. (Acusar a los judíos de provocar el Holocausto)

Excede el marco de este artículo mostrar como muchos de las técnicas negacionistas que se aplican para el caso del Holocausto, también se utilizan para negar la violación de los derechos humanos en Chile y la responsabilidad de Pinochet al respecto. El artículo de Pablo Rodríguez y la reunión en Irán emplean muchas de estas técnicas. Dejaré para más adelante hacer esta comparación de manera exhaustiva, creo que el momento lo amerita. Sin embargo, no desearía terminar esta reflexión sin advertir que -a mi parecer- frente al fenómeno negacionista hay que tomar conciencia que su real propósito es distorsionar la verdad y eludir la justicia. Y promover la propaganda negacionista, inclusive en artículos de opinión, exculpando a los responsables de graves crímenes contra la humanidad, en medios de comunicación masiva como El Mercurio, es - al menos- muy cuestionable.

Posted by abraham at Enero 2, 2007 07:52 PM

Comments

Post a comment




Recordarme?