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Enero 07, 2011

Polémica en torno a la educación superior chilena: una visión crítica

elmostrador-logo-nuevo-carta-lectores.jpg Columna de opinión aparecida en El Mostrador, 7 enero 2010, del profesor Sebastián Donoso, Universidad de Talca, bajo el título: Educación superior chilena: ¿incubando una crisis?, donde el autor analiza problemas de oferta y demanda de graduados en el mercado laboral y de puestos de estudio en el sistema de educación superior.


Educación superior chilena: ¿incubando una crisis?
Sebastián Donoso
Instituto de Investigación y Desarrollo Educacional de la Universidad de Talc

La Educación Superior es una “industria en fuerte expansión”. En 30 años ha quintuplicando su tamaño, y el año 2011 cruzará el umbral del millón de matriculados. Esta cifra representa un conjunto de situaciones problemáticas y desafíos que pueden derivar en algunos años en un conflicto de proporciones, algo así como un movimiento “pingüino de estudiantes de educación superior, si no se adoptan algunas provisiones.

En el horizonte inmediato se visualizan retos impostergables. El más evidente, es la creciente sobreoferta de graduados en varias carreras, no reflejada en los datos de los observatorios del empleo, pues manejan cifras con rezago, sin considerar ni el efecto de tendencia a la baja en la tasa de rentabilidad del capital humano, ni tampoco las características selectivas de los mercados del empleo.

La sobreoferta es subestimada por las instituciones de educación superior y los organismos de su supervisión, dado que se le otorga al mercado este rol regulador. Pareciéramos no comprender que lo que está en juego es la credibilidad y, esencialmente, lo que se puede poner en duda es la apuesta del país, en términos que la educación es la gran herramienta del desarrollo, dado que cada vez más jóvenes acceden a empleos más precarios, más transitorios, con menores remuneraciones.

En razón de ello, la creencia de que la educación es la llave del futuro hace tambalear la clave del pacto social de gobernabilidad que queremos que ellos suscriban, con el agravante que este pacto se sostiene principalmente en el aporte privado que hacen las familias, vía crédito o pago directo de la educación superior, cuyos retornos o beneficios no serían los esperados. Pudiendo derivar esta situación -en algún momento- en un espiral de no pago, similar al tema hipotecario de EE.UU., agravado por el alto precio como valor comparado que tiene la formación universitaria en Chile, que la sitúa dentro de las 10 de más caras en el mundo, no siendo evidente que sus retornos sean de igual escala.

Un segundo desafío se refiere al sistema de selección empleado por las universidades tradicionales (CRUCh), aunque es un referente del sistema en su conjunto. Ante desafíos de formación tan complejos que dicen relación con muchos factores diversos y dado que los estudiantes tendrán que “recrearse al menos unas tres veces en su extensa vida laboral”, aspectos vocacionales omitidos históricamente en la baterías de selección, y otros como destrezas motoras, sociales, etc. que no se consideran en estos procesos, son parte efectivamente del éxito en la educación superior y muestran que no podemos seguir seleccionando estudiantes con una prueba tan limitada (PSU o la añorada PAA).

En este marco, el desafío mayor del sistema de educación superior chileno es y seguirá siendo mejorar la retención de los estudiantes. Esta tarea es compleja y estamos entrando tarde como país en su análisis y búsqueda de soluciones. Si bien la retención afecta a los más vulnerables, también incide en los menos vulnerables, dando cuenta de un problema de la formación escolar y familiar que deberíamos discutir, y que dice relación con la sobreprotección, el autoritarismo y otros aspectos que, finalmente, derivan en el abandono de la educación superior por los estudiantes ante su incapacidad de “manejarse en ambientes de libertad”.

Sin caer en un reduccionismo, los impactos de la creciente incorporación de estudiantes a la educación superior implicarán mayor demanda por crédito, dado que corresponde a segmentos sociales más vulnerables, lo cuales son a su vez más riesgosos. Esto significará que los bancos se interesen menos en ellos, la oferta por créditos sea menor y su costo más elevado, por lo tanto, pondrá en jaque al sistema de financiamiento vigente.

Complementariamente, es posible que la brecha entre los aranceles de referencia y los reales se incremente, y por lo tanto grave aún más a las familias para cubrir ese diferencial, lo que es relevante cuanto más vulnerable sea la población que se incorpora a la educación superior, pues requiere de soporte adicional para cubrir la brecha entre el préstamo y el valor real cobrado por la institución.

Como las tasas de fracaso en primer año son del 30 a 35%, y aumentan el total de matriculados, deberíamos esperar un aumento en el número de desertores, de forma que el costo de este proceso supere con holgura las cifras que el Ministerio de Educación de menos de US$ 100 millones al año, que se pierden por esta vía (costo de la deserción) acercándolas más a los 200 millones como piso si se consideran el conjunto de variables que implican: alimentación, transporte, vestuario, en oportunidades habitación y el costo oportunidad incluido.

El tema para el país es que el nivel socioeconómico es clave y explica casi todos los resultados educacionales. Por ello, si comparamos los resultados SIMCE de 4º, 8º Básico y 2º Medio de la década presente, muestran que las diferencias de logros para un mismo segmento social son menores según la dependencia y casi siempre irrelevantes, más si uno pensara el valor de la inversión que está detrás de una y otra. Por ello se sostiene que el “valor agregado de la escuela” es bajo respecto del origen social que es tan determinante. Los resultados SIMCE del 2º año medio (10 grado) correlacionan cerca de 0.80 con los de la PSU, confirmando la hipótesis que el factor socioeconómico es crucial y ello tiene severas implicancias en la política educacional y en la política de enseñanza superior.

El determinismo de los resultados SIMCE de 2º Medio y la PSU cuestiona la forma como enseñamos a los estudiantes y nos dice que los últimos dos años de enseñanza media aportan muy poco a la equidad tan necesaria de este nuestro país capturado por la desigualdad social y por el capital social determinante en los resultados educacionales.

Mientras este fenómeno exista, los esfuerzos “redistribucionistas del ingreso económico” esperado por la enseñanza superior se enfrentan con un muro muy alto, que se expresa en la deserción y abandono de la población más vulnerable, en la fuerte pérdida de la inversión en capital humano que representa para el país, en los altos niveles de endeudamiento y en oportunidades laborales que dicen más con respecto del capital social del estudiante que con sus habilidades logradas en la enseñanza superior.

De persistir en esta senda estamos incubando un conflicto social de proporciones, con una población instruida que no aceptará argumentos bizantinos y trasnochados, sino respuestas sólidas.

Publicado por: jjbrunner

Comentarios

Creo que la única herramienta válida que tiene la gente común y corriente es la información, soy docente y me interesa demasiado el tema y creo que en este país las cosas se hacen con un grado de improvisación que asusta. Es efectivo el análisis que realiza sobre educación superior el señor Sebastian Donoso, cuando dice que, en materia de endeudamiento se expone a los bancos y al sistema financiero a que muchos jóvenes de clase media o baja no puedan pagar ocasionando un efecto dominó financiero, eso por un lado ya se entiende como un grave problema, pero también es necesario entender, que las expectativas de la población se ve truncada, decepcionada, cuando en educación te prometen ascenso social, lo compras y no es tal, no todas las carreras valen socialmente lo mismo como no todas las universidades tienen el prestigio que dicen entregar al momento de intentar el joven egresado,ingresar al mundo laboral. No se ha hecho un estudio acabado, de que tipo de profesional Chile necesita para los siguientes 20 o 30 años....qué carreras están saturadas.....reflotar las carreras técnicas profesionales, inyectando recursos financieros en ellas.....ponerlas de moda, dando instrucciones claras sobre sus beneficios y accesibilidad, por ejemplo un chico de clase media baja, de notas 4 al 5, debería tener claro que es una buena opción postular a este tipo de educación superior, debido a las condiciones reales que posee, no viene bien preparado, las notas son bajas, no tiene recurso para costear una carrera larga además de la posibilidad de fracasar por los bajos niveles culturales que trae.
Otro tema de especial relevancia, que me parece leer entre líneas, del texto citado...es la cosa social, que futuro y que espectativa de calidad de vida de los ciudadanos del futuro en nuestro país, cuando los sueldos, se modifican uni- lateralmente, deprimiéndo cada vez más; existe una diferencia abismal entre sueldos, conformando una división de clases espeluznante y que no conviene a la estabilidad del país. Si alguien invierte en estos tiempos, quiere algo a cambio, como avanzar en la escala social. Esto está en estrecha relación con los temas valóricos, quienes gobiernan, quienes toman decisiones deben conducir, explicar, educar a la población, desde la verdad, la justicia, la igualdad de oportunidades, la responsabilidad asumiendo el rol y las tareas propias de quienes conducen un país tan diverso y hermoso como lo es Chile.

Publicado por: María Palacios Moreno Fecha: Enero 8, 2011 01:04 AM

.- Soy docente y estoy totalmente de acuerdo con el Profesor Donoso que plantea un tema que el Sr Brunner exponìa con una visiòn completamente contraria en un artìculo publicado por el allà por el año 2005 bajo el tìtulo; me parece fue algo asì como "mitos y leyendas sobre el campo laboral en Chile", donde se decìa entre otras cosas que era excelente que existiera la posibilidad de que cada vez màs jòvenes alcanzaràn la educaciòn superior.
En esa oportunidad escribì un comentario en el cual estaba de acuerdo con el fondo del asunto, pero desarrolle una fuerte crìtica sobre la forma en que se estaba llevando a cabo.
Casi seis años despuès observo que un docente Universitario escribe en los mismos tèrminos que yo lo hize en ese comentario, sòlo que ahora esto para mi ya no es una premoniciòn sino que un hecho consumado.
En ese comentario critiquè al Ar Brunner dicièndole que tendrìa que ser uno de los especialistas (el fue un importante funcionario relacionado con estos temas durante el gobierno de Frei Ruiz Tagle, a que tendrìa que ser èl, una de las personas que diera explicaciones a miles de jòvenes que serìan "futuros cesantes ilustrados". Jovenes frustados con padres endeudados y banca privada clamando que el estado, es decir todos los Chilenos, haciendo un nuevo sacrificio les paguen sus platas que en teorìa entregaron a estas ilusionadas familias,pero que en el fondo iban a engrozar las arcas de conglomerados econòmicos dueños de màs de 30 universidades privadas y no se cuantos institutos profesionales que en su època y al amparo de cualquier gobierno florecieron como callampas.(los organizadores de la fiesta)Donde
varias generaciones de jòvenes estudiaron carreras que todo el mundo, con dos dedos de frente, ya en esas fechas presumìa que no las ejercerìan ni en la Antartida.
En la Actualidad ya la fiesta està por terminar y al regresar a la realidad todos los que participaron en ella comenzaràn a despejar sus mentes,entonces serà el momento de observar sus reacciones, muchos se compadeceràn,( siempre interesadamente), pero no con los verdaderos afectados, generaciones de jòvenes que se preguntaran cual fue su pecado. "ser pobre y querer sugir por medio del estudio", yo les digo "ustedes fueron victimas inocentes de un nùmero inderterminado de instituciones incluido el estado de Chile, que les hizo ceer algo que es completamente legìtimo, pero que los engañò completamente con respecto al costo que ello tendrìa, y que obviamente como siempre ocurre en paises como el nuestro favorece a los que manejan el capital". Son ellos los que debieran pagar el precio de la fiesta, aunque siempre encuentran el modo que seamos todos los que les paguen y con suculentos intereses, porque podrìan enojarse y castigarnos.

Publicado por: leonel burgos Fecha: Enero 24, 2011 07:53 PM

Ya ve usted, Leonel Burgos, este blog quiere informar, poner argumentos para el análisis e invitar a la polémica.

Como usted sabe, no comparto algunos de los puntos de vista del profesor Donoso.Los datos agregados sobre empleo/desempleo de graduados siguen siendo inconclusivos; las tasas de retorno altas; la demanda por educación superior intensa.

No hay forma de disminuir los riesgos de desajustes con entre oferta y demanda de graduados que no sea a través del racionamiento de puestos de estudio (¿quien osaría proponerlo en serio?) o el mejoramiento en la formación de las competencias que inciden en la empleabilidad de los graduados.

JJ B

Publicado por: JJ B Fecha: Enero 25, 2011 10:06 AM

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