Procesos de acreditación: información e indicadores. Un análisis de la literatura internacional.
En este documento de noviembre de 2009 (54 pp.), Judith Scheele, con la colaboración de José Joaquín Brunner, revisan la literatura internacional sobre el tema y ofrecen una síntesis de los principales tópicos abordados por ella.
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Índice
Introducción
1. Características básicas de los sistemas de acreditación
1.1. Enfoques y metodologías
1.2. Criterios, estándares e indicadores
1.3. Evaluación y control de los procesos de acreditación
2. Aplicación práctica de sistemas de acreditación: ejemplos nacionales
2.1. Estados Unidos de América
2.2. Australia y Japón
2.3. Unión Europea
Conclusión
Bibliografía
Anexo 1: Lista de indicadores claves de performance (ICPs)
Anexo 2: Ejemplo de un informe de meta-acreditación - Evaluación de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Calidad, España
Introducción
La acreditación como forma de asegurar la calidad de la educación superior existe hace más de veinte años con aplicación relativamente generalizada en los países desarrollados.
La mayoría de los países del mundo ha establecido procedimientos y sistemas de aseguramiento de la calidad. Los modelos tradicionales e informales de autorregulación académica –considerados durante siglos medios suficientemente efectivos para garantizar la calidad– fueron sustituidos por mecanismos formales de aseguramiento de la calidad que conllevan varios procedimientos externos de evaluación e inspección.
En este contexto, la noción de calidad se transformó en un instrumento imprescindible para la evaluación de programas e instituciones de educación superior, con efectos potencialmente decisivos (como la denegación de fondos públicos a las instituciones que no cumplen con los criterios de calidad) (Van Damme, 2004: 134-5).
Por medio de estándares formales los consejos (nacionales) de acreditación establecen el nivel mínimo de calidad –o en algunos casos el nivel de excelencia– que las instituciones de educación superior deben poseer para obtener el estatus de acreditadas. De esta manera, se puede distinguir entre instituciones y programas de estudio de buena calidad y aquellos que, según los criterios externos, no alcanzan el nivel mínimo de calidad.
Dados los continuos cambios y desarrollos en la educación terciaria –internacionalización, desregulación, autonomía creciente de las instituciones e intervención de mecanismos de mercado en el sector– la calidad se convierte en un criterio cada vez más importante para que gobiernos, estudiantes y académicos puedan determinar cuáles instituciones de educación superior merecen una preferencia. A su vez, la acreditación es el método por excelencia empleado para asegurar y estimular la calidad.
Este ensayo analiza la acreditación y los modelos de inspección y evaluación involucrados en ella. Primero, consideraremos las diferentes formas de acreditación con los correspondientes métodos de evaluación. En este marco se analizan también los estándares básicos de calidad, establecidos por los organismos de acreditación como benchmarks (inter)nacionales, y los indicadores que sirven para medir el desempeño de los programas e instituciones de educación superior.
Después, el segundo capítulo se centra en algunos ejemplos concretos de acreditación en países desarrollados. Examinando varios sistemas nacionales de acreditación, mostraremos las diferencias entre países en cuanto al enfoque y contenido de estos procesos.
Recursos asociados
Educación terciaria y mercado laboral: Formación profesional, empleo y empleabilidad. Revisión de la literatura internacional, 25 septiembre 2009
Formación de doctorado en ciencias e ingenierías en los países desarrollados: evoluciones recientes y perspectivas, 23 septiembre 2009
Publicado por: jjbrunner
Comentarios
Me parece un trabajo muy interesante, sin embargo me surge una inquietud con respeto a la utilización de los conceptos de “indicador” y “estándar”.
Tiendo a entender por indicador como una medida estadística que da cuenta de un tema determinado y registra su variación a través del tiempo, es decir es una medida explícita y objetivamente verificable de los cambios o resultados de una actividad o necesidad. De lo que se ve en este artículo, Mihailescu estaría dentro de esta lógica. Sin embargo, la utilización dada en el cuadro (fig 1.3) de D.Van Damme podría corresponder más a una dimensión del estándar que se desea evaluar que a un indicador propiamente tal, luego esta dimensión requeriría un conjunto de indicadores para su evaluación.
Planteó esto porque al momento de diseñar un sistema de indicadores se producen estos desencuentros.
Saludos y gracias por los materiales dispuestos en el blog.
Publicado por: Jaime Fecha: Septiembre 29, 2009 12:28 PM
Muchas gracias por la observación, que es correcta además.
JJ B
Publicado por: JJ B Fecha: Septiembre 30, 2009 06:14 PM
JJ, tengo dos consultas:
1. Ëstamos realmente a la altura de la OCDE en Educacion. Cuàles son los indicadores. En qué fallamos. En qué acertamos.
2. Las escuelas básicas también deben acreditar calidad. Cómo es el proceso y cuándo comienza a aplicarse, si es así por cierto.
Gracias.
Publicado por: Guillermo Fecha: Diciembre 21, 2009 08:48 AM
